Hace aproximadamente once siglos la lengua española nació a partir del latín como lengua popular en las regiones montañosas del norte de Castilla y León. Desde entonces, y hasta el S. XV, fue extendiéndose hacia el sur por España a la par que se expandía el reino de Castilla. Y de ahí a América, a la vez que se gestaba el Siglo de Oro de las artes españolas, tan íntimamente ligado a Castilla y León y a sus ciudades.
En Castilla y León no sólo floreció la lengua en su expresión artística y científica, sino que dejó en el habla popular un castellano puro, sin marcados acentos, entendido como estándar en todo el mundo hispanohablante. Aunque el español es una lengua muy homogénea, y no hay un español más "correcto" que otro, sí podemos decir que el español que se aprende en Castilla y León es el más fácil de entender, allá donde vayas con él.